Breves de Tim Burton.

1958 …”Me gusta pasar tiempo sin tener nada que hacer. Es en esos momentos cuando soy más creativo, cuando me conformo con mirar por la ventana u observar un árbol. Son momentos de la vida poco comunes, en los que estamos como desconectados. Así que me gusta pasar todo el tiempo posible de esta forma, porque creo que es entonces cuando somos más productivos, extrañamente”. Continúa leyendo Breves de Tim Burton.

Un cuento de Onelio Jorge Cardoso.

1914-1986 FRANCISCA Y LA MUERTE. —Santos y buenos días —dijo la muerte, y ninguno de los presentes la pudo reconocer. ¡Claro!, venía la parca con su trenza retorcida bajo el sombrero y su mano amarilla en el bolsillo. —Si no molesto —dijo—, quisiera saber dónde vive la señora Francisca. —Pues mire —le respondieron, y asomándose a la puerta, un hombre señaló con su dedo rudo … Continúa leyendo Un cuento de Onelio Jorge Cardoso.

Poemas de Rafael Alberti.

1902-1999 AMARANTA. Rubios, pulidos senos de Amaranta, por una lengua de lebrel limados pórticos de limones desviados por el canal que asciende a tu garganta. Rojo, un puente de rizos se adelanta e incendia tus marfiles ondulados. Muerde, heridor, tus dientes desangrados, y corvo, en vilo, al viento te levanta. La soledad, dormida en la espesura calza su pie de céfiro y desciende del olmo … Continúa leyendo Poemas de Rafael Alberti.

Breves de Antonio Muñoz Molina.

1956 …”Hay que defender sin timidez ni mala conciencia el valor de lo público, que lleva tantos años sometido obstinadamente al descrédito, a la interesada hipocresía de los que lo identifican siempre con la burocracia y la ineficiencia y celebran por comparación el presunto dinamismo de la gestión privada, y a continuación aprovechan contratos públicos amañados para enriquecerse, y renegando del estado saquean sus bienes y se quedan a bajo precio y a beneficio de unos pocos lo que … Continúa leyendo Breves de Antonio Muñoz Molina.

Poemas de Paul Éluard.

1895-1952 LA COSTUMBRE. Todas mis amiguitas son jibosas;Ellas aman a su madre.Todos mis animales son obligatorios,tienen patas de muebleY manos de ventanaEl viento se deforma,Necesita un traje de medida,Desmensurado.He aquí por quédigo la verdad sin decirla. EN ABRIL DE 1944, PARÍS TODAVÍA RESPIRABA. Descendíamos hacia el río fiel: ni su ola ni nuestros ojos habíanabandonado a París.No pequeña ciudad, sino ciudad infantil y maternal.Ciudad que … Continúa leyendo Poemas de Paul Éluard.

Un cuento de Miguel Delibes.

1920-2010 El otro hombre. Si nevaba en la ciudad, se originaba, en cada esquina, un próximo riesgo de romperse la crisma. La nieve caída y pisoteada se endurecía con la helada nocturna y las calles se transformaban en unas pistas relucientes y vítreas, más apropiadas para patinar que para transitar por ellas. Para los chicos, el acontecimiento era tan tentador que bastaba, incluso, para justificar … Continúa leyendo Un cuento de Miguel Delibes.